Me gusta

mayo 28, 2008


Me encantan los girasoles, las margaritas y los tulipanes; me gustan los caballos, los perros grandes que no cabrían en mi cartera; los gatos, especialmente negros. Me encanta el celeste, el morado, el burdeo y el negro, aunque no sea color. Me gusta bailar, cantar, estar en un escenario, actuar, hacer reír. Amo conversar, escuchar, leer, poesía, los cuentos de misterio y asesinatos, escuchar música. La historia me fascina, al igual que la computación. Me dan cosquillas si me tocan la espalda y me hacen reír las cosas de las que nadie se ríe. Odio las injusticias y los insultos; no soy muy expresiva, pero no por eso menos sensible. Lloro con las películas, las canciones, todo me puede hacer llorar si es sincero. Amo tomar fotos, estar en fotografías, viajar; me encantaría vivir en Holanda.
Me encantan las cosas sencillas; prefiero un regalo manual que uno comprado; no soy muy amiga de las cosas dulces ni de la CocaCola: me dan náuseas .
Escucho todo tipo de música, de todos los estilos & épocas, me encanta tocar guitarra, aunque no toco mucho.
Me gusta hacer monólogos frente al espejo, sí. Es más fácil ser mi amigo que caerme mal.
Admiro la inocencia, la inteligencia y el buen sentido del humor en una persona.
Adoro la elegancia sin caer en lo absurdo.

Anónimo escrito en un cuaderno de mi compañera de banco


Me besas al despedirnos como mamá,
te preocupas por mí como mi hermana
y no te burlas como la vecina si me pillas mirándote
y miras para otro lado si me pongo rojo
y no preguntas por qué ni dices que sabes
que me pongo rojo porque me pillas mirándote
y no me atrevo a decirte que me gustas.
Entonces me voy y regreso a decirte que me gustas,
pero sólo te digo si hay tarea
y vuelvo a volver
para que me despidas como mamá.
Pero como mamá despide a papá.




Memoria


Trencito, trencito, nube de plata, marcha suave por la vía. Cuerpo largo de hojalata, no te marches todavía. Lleva mi mensaje en carta para entregar a la amada mía, dile que estoy triste por su falta, que no siento su alegría. Tráela de vuelta, trae a María adonde está la cara mía. A tu regreso, trencito de hojalata, si no he llegado todavía, dejaré un mensaje en mi puerta: ''Espera, volveré al mediodía''.
Por: Patricio Matus.